
CIUDAD DE MÉXICO, 16 de agosto 2010 – La degradación forestal por tala clandestina en 2009-2010 en la zona núcleo de la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca disminuyó 97.09% con respecto a 2008-2009 (1.56 hectáreas vs. 53.71 hectáreas). Estos últimos datos contrastan con las 461 hectáreas perdidas o degradadas en 2005-2006. No hubo pérdida forestal en la comunidad indígena Crescencio Morales, Michoacán, en donde se ha presentado la mayoría de la deforestación en los últimos años.
Con el objeto de conocer la degradación y deforestación de la superficie forestal en 34 de los 38 predios de la zona núcleo que participan en el Fondo Monarca y definir estos incentivos económicos, se realiza regularmente el análisis de cambio de la cobertura forestal en la zona núcleo de la Reserva. El análisis 2009-2010 se realizó con base en la interpretación comparativa de fotografías aéreas digitales de ambos años.
De acuerdo con el informe elaborado periódicamente por el Fondo para la Conservación de la Mariposa Monarca (Fondo Monarca), en colaboración con el Instituto de Geografía de la UNAM, durante 2009-2010 se degradaron 117.09 hectáreas en la zona núcleo: 90.69% (106.19 hectáreas) por fenómenos meteorológicos extremos (75.68 hectáreas por vientos y 30.51 hectáreas por deslaves causados por fuertes lluvias en febrero de 2010); 7.98% (9.34 hectáreas) por un incendio forestal; y 1.33% (1.56 hectáreas) por tala clandestina.
Los principales estratos afectados fueron los arbóreos con coberturas cerradas y semicerradas, con 45.49 y 40.06 hectáreas deterioradas respectivamente, seguidas de boques semiabiertos (29 hectáreas) y bosques abiertos (2.54 hectáreas). Los cambios más importantes se presentaron en los ejidos El Rosario (45.49 hectáreas) y Santa Ana (12.19 hectáreas), ambos en Michoacán, así como en La Mesa (23.25 hectáreas), en el Estado de México.
La deforestación se debió a fuertes vientos, ya que se observaron árboles tirados sacados de raíz. Los cambios corresponden a lluvias atípicas por el paso de los frentes fríos 28 y 29, los cuales se fusionaron con una corriente de chorro proveniente del Pacífico. Esto provocó escurrimientos extraordinarios, flujos de lodo, caída abundante de granizo y fuertes vientos.
La Reserva Monarca tiene 56,259 hectáreas con una zona núcleo de 13,551 hectáreas y se localiza en el límite del Estado de México y Michoacán. Protege los bosques de hibernación de la mariposa Monarca que mi¬gra cada año desde Canadá y los Estados Unidos a México; alberga más de 132 especies de aves, 56 de mamíferos, 423 de plantas vasculares y especies endémicas. Estos bosques generan agua para centenares de miles de personas de la región y también para abastecer a la Ciudad de México y Toluca.
Para apoyar su conservación, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y el Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza (FMCN) crearon el Fondo Monarca, con la participación de los dueños del bosque en la zona núcleo de la Reserva los gobiernos de Michoacán y el Estado de México y el gobierno federal. El Fondo Monarca es una herramienta de gestión para la conservación basada en incentivos económicos de no aprovechamiento forestal a los propietarios de predios en la zona núcleo de la Reserva e incentivos económicos para los dueños de los predios que realizan trabajos de conservación.
Con aproximadamente 90 millones de pesos de patrimonio, el Fondo Monarca apoya el combate a la tala ilegal y ha entregado más de 27 millones de pesos a las comunidades que conservan sus bosques. Estos esfuerzos son respaldados desde 2003 por el sector privado, con empresas como Telcel y otros donantes (entre los que están Altos Hornos de México e Yves Rocher), quienes junto con WWF han invertido cerca de 38 millones de pesos en la construcción y operación de viveros comunitarios, reforestación, ecoturismo y otras actividades sustentables. En 2010 se sumó a este esfuerzo la Alianza WWF–Fundación Carlos Slim, con una inversión de ocho millones de pesos este año.
Fuente: WWF


Al participar en la Cancillería en el foro titulado "La importancia de la ciencia en las negociaciones sobre cambio climático", Molina opinó sin embargo, que es poco probable que se tomen medidas definitivas e inclusive es difícil esperar un acuerdo muy acabado.
El problema del cambio climático es más serio de lo que se pensaba hace tres años, dijo, e inclusive se están causando procesos irreversibles al planeta, como la presencia del bióxido de carbono, una tercera parte del cual tardará miles de años en disolverse.
Afirmó que si bien es difícil evaluar el costo que significaría para el mundo perder especies animales y vegetales, se puede cuantificar el costo de catástrofes, como las inundaciones en Nuevo León y Tamaulipas, cuyo inusual impacto es evidente a consecuencia del cambio climático.
Planteó que el reporte internacional científico sobre el tema elaborado en 2007, calcula que el costo de tomar acciones inmediatas podría ascender a lo equivalente a 3% del Producto Interno Bruto mundial.
Pero "personalmente pienso que la cifra inclusive puede ser apenas de 1% del PIB, lo cual es relativamente bajo en comparación con lo que se puede perder si dejamos deteriorar al planeta", advirtió.
Presentó un panorama preocupante pues existen umbrales que si se cruzan serán irreversibles, como el deterioro de la selva amazónica o el derretimiento de los hielos polares que tendrían repercusiones irreversibles.
"No tenemos más que un planeta y es como si estuviéramos jugando a la ruleta rusa", alertó el científico al señalar que los gobiernos, los individuos y las sociedades deben actuar de manera inmediata y decidida.
A su vez, al presentar la conferencia "Ciencia para un mundo mejor", Rajendra Kpachauri, presidente del Panel Intergubernamental de Cambio Climático, señaló que los gobiernos deben comprometerse a tomar acción.
Los mejores científicos del mundo han trabajado en los cuatro informes sobre cambio climático que existen hasta la fecha, planteó, y han demostrado que el cambio climático está generando fenómenos naturales inusualmente graves y violentos.
Advirtió que la paz y la estabilidad en muchas partes del mundo pueden verse seriamente comprometidas en el corto plazo porque millones de personas sufrirán estrés de agua y la agricultura se verá afectada con un alto potencial de conflicto.
En ese sentido, advirtió que crece muy rápido el riesgo de que desaparezcan muchas formas de vida y que avancen serios problemas ecológicos, lo cual debe ser revertido a la mayor velocidad posible.
Confió en que los gobiernos entiendan la importancia de los aspectos científicos y que se decidan a tomar acciones durante la reunión sobre cambio climático que tendrá lugar en Cancún, porque no se puede esperar más tiempo antes de que se ponga en riesgo a poblaciones tan grandes e importantes como Shangai o Calcuta.
Dado el sentir actual de los negociadores y líderes del mundo, lo que tenemos que hacer es centrarnos en algunas medidas específicas, identificadas cuidadosamente, en Cancún, en las que podemos llegar a acuerdos", dijo Rajendra Pachauri.
Pachauri pidió para la cumbre climática, que se celebrará del 29 de noviembre al 10 de diciembre, "identificar rápido medidas muy tangibles y posibles donde incluso si todo el mundo no las sigue, un grupo de países pueda llegar a un acuerdo".
Fuente: El Universal


Fuente: Reuters

Fuente: La Jornada